viernes, 28 de diciembre de 2012

"El fantasma enamorado" de Jonathan Carroll

El fantasma enamorado, Jonathan Carroll, La Factoría de Ideas, 2010

Fue un cliente de la librería quien me puso sobre la pista de este autor. Es un tipo que suele aparecer unas ocho/nueve veces a la semana y ojea, compra, encarga y pregunta. Suelo llevar un seguimiento muy atento de sus lecturas y nos vamos descubriendo autores y novelas. Hace unos años me pidió una novela llamada El museo del perro y vete a saber por qué me quedé con el nombre de su autor guardado en alguna parte de mi cerebro. Años después, el nombre del autor vuelve a emerger y gracias a Victalian, me hago con cuatro de sus novelas. Y sin saber por dónde empezar, al azar escojo El fantasma enamorado novela.

¿Y qué me encuentro? Un hombre que debería haber muerto. Un perro llamado Piloto. Una mujer alta muy enamorada que no puede continuar. Un fantasma reducido a ser niñera del hombre y perdidamente enamorado de la mujer. Un ángel de la muerte. Un montón de verzes. Y un viaje al pasado para reconciliarse con él, entender el presente y poder encarar el futuro.

Aviso, no es una novela juvenil, ni romántica. Si tuviera que definirla sería algo así como relato onírico fantástico con toques de novela de terror. No tiene un argumento definido, ni una estructura convencional. El lector no encuentra un punto A que le lleva a un punto D pasando por B y C. El fantasma enamorado en G para ir a Z para volver a H para perderse en S. Una ambientación onírica con perros que hablan, con monstruos que salen de la nada como si fueran ingredientes para una cena perfecta, nubes de cáncer que recorren la ciudad, viajes al pasado para discutir en un pícnic con uno mismo. Todo al servicio de una historia de amor alejada de exageraciones o melodramas; una historia madura de silencios y reproches. Y, sobre todo, una historia de reconciliación con el propio pasado. Y siempre con la sombra de la muerte planeando en todas y cada una de las páginas.

La novela me ha resultado fascinante. Su forma y su fondo, sus personajes, el mundo extraño que me plantea y en el que me he sentido muy comodo y que he reconocido. Pero podría entender que hubiera lectores que sintieran rechazo por la forma de narrar de Jonathan Carroll, de plantear y estructurar la historia. Con tanto onirismo, surrealismo y ligera subversión de las estructuras narrativas convencionales. No es una novela ni un autor convencional. A mí eso me gusta. Me gustan los autores que dan un paso más y se arriesgan y con el que el lector arriesga. Un reto y una dificultad. La novela tiene continuos saltos en el tiempo, es desordenada y abigarrada y tiende a dejar historias inconclusas (lo que va a favor de una historia tan onírica como la que estamos hablando), pero todo esto no es más que una fachada para una novela muy bien estructurada y muy bien escrita. Sin saber qué decir y cómo decirlo, este argumento no se aguanta.

Amor, muerte, enfermedad, sacrificio, pasado. Personajes cercanos y reconocibles en sus defectos. Y Carroll hace un fascinante ejercicio de retrato de todos esos silencios y alegrías de la vida en pareja. Levanta la alfombra de esas zonas oscuras que todos negamos y hace que personajes y lector se enfrenten a cosas que no gustan y que preferimos ignorar. Y no solo en la relación de pareja, sino con uno mismo. Una de las partes más brillantes de la novela es un viaje al pasado para hablar con todos los que fuímos para poner las cosas claras. Y una reflexión de que no somos solo nuestra visión, sino que somos la visión de los demás y...

Una novela infinita y está repleta de grandes momentos y reflexiones. Amen de ser terriblemente entretenida, rápida y provista de un humor negro, irónico, cruel y mordaz a la vez que tierno y absurdo (desde el sofisticado juego de palabras hasta el splastick). Y de ser capaz de que uno no pueda volver a mirar nunca igual a un perro.

Dicen que Jonathan Carroll es uno de esos autores que no aceptan tintas medias:  o se adora su universo y uno se convierte en adicto, o se odia profundamente. Adivinad en qué bando me ha colocado la lectura de esta novela.

Otras opiniones
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miércoles, 19 de diciembre de 2012

¿Os gustaría leer una novela de Claudia del Moral?

Llevo unos días algo desaparecido por esto lares de escritura bloguera. Podría aducir miles de motivos (el trabajo en la librería en estas fechas tan entrañables, lo absorbido que me tiene el descubrimiento de la obra de Jonathan Carroll, una misión de espionaje que me ha llevado de vuelta a Manila a enfrentarme a un clon de la cabeza de Hitler y a algunos de los fantasmas de mi pasado, lo graciosos que son mis gatos y las horas tontas que me hecho mirando como hacen cualquier cosa, etc.), pero todos serían parciales y ninguno sería EL MOTIVO. Y este motivo en mayúsculas es el siguiente.

El domingo por la noche recibí un correo electrónico de Claudia del Moral. Bueno, mentira. Quien escribía no era Claudia (en estos momentos está inmersa en la escritura de la tercera entrega de su admirada serie Highlanders impotentes) sino Diógenes, su secretario / masajista / jardinero / modelo de portadas. En ese correo, Diógenes me explicaba que Claudia está contenta y entusiasma con el recibimiento que tuvo ese maravilloso fragmento que por motivo de mi cumpleaños dejó que publicara en este blog. Tan contenta ha quedado con las palabras, la admiración, los aplausos y las envidias que ha despertado que se ha ofrecido no solo a dejar que los lectores de este blog vuelvan a deleitarse, babear y mojarse con sus palabras, sino que me pregunta si le cedería una entrada al mes para la publicación de una novela por entregas. Esto siempre que tanto yo como los lectores estén de acuerdo.

El otro punto del mail es que no está segura de qué novela ofrecer y propone que sean los lectores del blog los que la elijan.

Después de que A. me diera las sales y recuperara la conciencia, he contestado el correo. Por supuesto que le cedo a Claudia entrada de mi blog, mis libros y mi hígado si me lo pide. Pero acogiéndome a lo apuntado en el correo, quiero preguntar a los lectores de este blog qué les parece la idea y, si están de acuerdo, qué novela les gustaría leer. No quiero imponer nada a nadie, aunque creo que poder disfrutar de la obra de Claudia del Moral de una forma continuada puede ser una buena noticia para muchos de los se pasean por estos lares. Las tres novelas que propone Claudia son éstas:

1. Una historia de amor contemporánea llena de acción  emoción, pasión, romance y altas dosis de erotismo cuyos protagonistas serán una aguerrida e independiente reportera en un pequeño diario de provincias y una psicópata caníbal con un corazón de oro.

"- Sí - pensó Pam -, se ha comido a mi abuela. Pero es tan guapo".

2. Una novela histórica de viajes en el tiempo llena de highlanders, peleas con espada, monstruos submarinos, pelirrojas a las que no les chista nadie, malvados sin corazón, erotismo desatado y naves espaciales.

"- Cierra los ojos - dijo. Ella le hizo caso - ¿Qué ves?
- Nada.
Él le dio un beso en los labios poniendo su corazón y sus tripas.
- ¿Y ahora?
- A ti. Incluso en la oscuridad te veo a ti.".

3. Una historia de romance paranormal con un alto contenido erótico donde se reinventará el mito del vampiro, las hadas, los hombres morsa, las hormigas voladoras y los agentes de seguros.

"Los vampiros no solo mordemos y chupamos. También adoramos lamer... ya lo descubrirás un día de estos".

¿Qué opináis? ¿Os importa que le deje una vez al mes una entrada a Claudia para que publique una novela por entregas? ¿Y qué novela? ¿Cuál os gusta? Por favor, contestad, dad vuestra opinión, saltos de alegría, pelead, votad. Diógenes me ha dicho que hay tiempo hasta finales de este año. Espero vuestras respuestas y, ya sabéis todos que nunca hago esto ni lo pido, pero si le podéis dar difusión a esta propuesta de Claudia os lo agradecería mucho. Pensad que estamos ante un acontecimiento que puede cambiar la historia de la literatura en este país.

domingo, 16 de diciembre de 2012

"Kupua" de Mara Oliver

Kupua, Mara Oliver, Autoedición, 2012

Una niña que escapa de un asesino.
Un asesino que caza niños.
Un niño que pierde un diente.
Un diente que abre un mundo.
Un mundo en el que lo normal es no ser humano...
al menos, no del todo.

Cuando empecé la lectura de Kupua, de ella solo sabía las líneas anteriores y que salían dragones. Así que sin saber muy bien qué me voy a encontrar en esta nueva novela de Mara Oliver después del gran recuerdo que me dejó Deus ex machina 2.0, me adentro en una novela breve y directa que me ha llevado de viaje a un mundo mágico al que quiero volver...¡YA!

Dos tramas, la de una jovencita llamada Lucía que vive en un mundo lleno de criaturas mágicas que descubrirá secretos de su pasado que la convertirán en alguien mucho más especial, y la de unos muchachos llamados Jorge y Félix que empezarán a conocer aquello de "un gran poder...", abrirán portales mágicos, emprenderán el camino de la madurez y pondrán a prueba su amistad.

Y poco más digo, porque como siempre lo ideal es adentrarse en una historia sin saber mucho de ella y dejarse sorprender y maravillar.

Mara Oliver ha escrito una buena novela de aventuras con mucha magia y mucho sabor clásico. Pensada para lectores a partir de trece años, es una historia donde prima la acción y la rapidez. El lector se ve arrastrado por la historia desde esa conversación entre Jorge y Félix, hasta una espectacular batalla. En ocasiones esta rapidez puede dar la sensación de atropellamiento, pero Mara esquiva con habilidad esto gracias a buenos diálogos y a una envidiable habilidad para crear personajes complejos y redondos con cuatro pinceladas. Eso sí, en Kupua ganan por carisma y humor los personajes secundarios y con los que se prevé que ganarán importancia en las continuaciones (me refiero a Jorge, Estefanía y Víctor, al joven lobo de la urbanización, a esos dragones que de momento observan en el consejo y a ese peligroso robaescenas de Gito...). Mara Oliver es muy hábil para trenzar una historia y tiene una imaginación viva y fresca para la creación de un mundo mágico que partiendo de elementos de la tradición (dragones, parcas, licántropos, hadas de los dientes, etc.) darles un aire nuevo y diferente.

Kupua es el primer volumen de una serie de no sé cuántas partes (¿cinco?) y en ese sentido se ve como muy introductoria. Presenta un mundo y las qué papel jugarán los personajes en él, y toda la intriga que se plantea en la novela (en ocasiones un punto demasiado expositiva) no es más que una excusa para lo que vendrá después. Porque lo importante en esta novela no es lo que pasa en ella, sino las implicaciones que tiene para el futuro lo que sucede. Es una preparación para lo que viene después. Como decía aquel personaje de la extraordinaria trilogía de Gerard Guix, lo más sorprendente aún está por llegar.

Novela rápida, directa, escrita con brío y nervio (aunque se echa en falta un último vistazo corrector a los capítulos iniciales), con mucho sentido del humor y de la creación de personajes, capacidad para hablar de temas duros, pero sin ser condescendiente o paternalista, aventuras clásicas con recuerdos a Michael Ende y un puntito de Borges, grandes hallazgos narrativos (por ejemplo, capítulos 10 y 11... aquí te envidié mucho), pinceladas de novela de terror (Mara, ¿para cuándo una novela de terror puro? Con tu capacidad para el ambiente puede ser algo extraordinario), buen manejo de las escenas de acción y un infinito amor por la fantasía y la aventura.

Otras opiniones
Epidemia
Ecos en la distancia
La estantería de Ithil

PS. Aquí tenéis todas indicaciones pertinentes para adquirir la novela. Todos los beneficios están donados a la asociación protectora de animales "Amanecer Animal".

jueves, 6 de diciembre de 2012

"El Talent" de Gerard Guix

El Talent, Gerard Guix, Estrella Polar, 2012

¡Por fin llegó a mis manos la conclusión de la muy apasionante trilogía fantástica de Gerard Guix! Después de meses esperando la conclusión de las hostias que se prometían hombres lobo y zombis, del enfrentamiento entre Axel y Odin en el marco de una Barcelona apocalíptica, de un retraso de casi dos semanas en su publicación, abro un paquete en la librería y allí está esa portada roja con una Sagrada Familia destruida. Y zas, en dos días leída con ganas y expectativas altas. Y no me ha defraudado nada. Lo que quería lo he encontrado, la resolución de los conflictos, todos los flecos atados, batallas, muertes, destrucción, apocalipsis y un final triste, oscuro y deprimente que no es muy habitual encontrar en el género juvenil.

¿De qué va? Conclusión del enfrentamiento entre Odín y Axel. Más información en la reseña de la primera parte y de la segunda.

Digamos de entrada y para dejar las cosas claras que Gerard Guix ha escrito una de las mejores trilogías fantásticas en lengua catalana (la mejor juvenil, sin duda) y viene a dar aire fresco a una literatura en ocasiones demasiado encallada en la aventura benevolente y en la tradición del relato realista de toda la vida. Sin prejuicios, con espíritu lúdico y una mirada irónica y algo paródica del género, Gerard Guix se lanza a la aventura de una trilogía fantástica total. No se conforma con una simple batalla, sino que se lanza al premio máximo: nos jugamos el final del mundo.

Y lo hace en un espacio reconocible: Barcelona. Sí que Axel y Odin parece que sean los protagonistas, pero en realidad la protagonista de la trilogía es la ciudad. Un enorme homenaje apocalíptico. Barcelona aparece, se palpa, se vive y se reconoce. Los espacios más emblemáticos de la ciudad como escenario y motor de la historia. Pocas veces he visto un espacio urbano tan bien utilizado y exprimido en virtud de la historia y los personajes.

Aunque el factor que más me ha interesado de esta novela y de la trilogía en general es como engarza cada uno de los elementos que han ido apareciendo para que los tres libros se conviertan en uno solo. A diferencia de otras trilogías donde el argumento es acumulativo (van pasando cosas una detrás de otra y el argumento es de avance), la trilogía de El prodigi es circular y actos, frases o detalles que aparecen en el tercer libro redefinen, amplían o maticen cosas del primer volumen. Los hechos y las acciones de los personajes no solo afectan a lo que están viviendo en ese momento, sino que amplían las repercusiones de lo que ha pasado. Ante esto solo puedo quitarme el sombrero y confesar que algunos de lo que en mi primera reseña encontraba pequeñas máculas en la novela (rapidez en la aceptación de lo paranormal, la falsa naturalidad de algunos personajes en declararse cazavampiros, etc.) no eran eso, sino fruto de una conciencia de obra total y de una mala lectura por mi parte. Gerard Guix es astuto, listo y como buen escritor, un gran prestidigitador.

Este afán de historia total se ve en la misma estructura de esta novela: saltos temporales que no son gratuitos sino que buscan ese afán totalizador de toda la historia, explicar los orígenes y el por qué de todo dejándolo todo bien atado. Esto, claro, obliga al lector a hacer ejercicios de memoria para situar cada personaje que en apariencia era secundario y luego se descubre como principal e importante, una frase dicha o una mirada que pasa desapercibida y luego deviene fundamental. Un esfuerzo que como lector agradezco mucho porque noto el respeto que Gerard Guix siente por mí y que no me lo dará masticado o fácil.

Y ese final... apocalíptico, oscuro, deprimente, cruel. E irónico y paródico. La trilogía El prodigi como reformulación y parodia de un género muy querido donde los buenos y malos se difuminan y todos acaban en... malos.

Así pues, sí, estoy contento y entusiasmado con esta novela y esta trilogía. Una gran lectura y, repito, quizá la mejor trilogía fantástica escrita en catalán. Ahora invitar a descubrirla y que las editoriales se lancen a su caza y traducción para llevarla lo más lejos posible.

jueves, 29 de noviembre de 2012

"La selección" de Kiera Cass

La selección, Kiera Cass, Roca Editorial, 2012

Me he ido encontrado con La selección por la red principalmente por dos motivos:

1. Porque según los entendidos portadistas, la portada de esta novela es más bonita que un san luis y mare mía mare mía qué rebonica la quiero la quiero.

2. Por ese momento en el que a la autora se le fue la pinza e insultó a una bloguera por una opinión negativa dejando a aquella y a la editorial con poquita credibilidad (y que conste que yo soy partidario de que el autor tiene todo el derecho a defender su obra de las reseñas negativas siempre desde el respeto y siempre que la reseña haya partido del mismo punto. Más información sobre estos dimes y diretes, aquí).

Bastante ajeno a todo esto, pero sonándome todo esto de refilón, llega la novela a la librería y decido leerla en un fin de semana algo tonto. Y eso hago sin muchas dificultados y con Zarpa en mi regazo. Conclusión.

¿Esta novela va en serio?

Vaya por delante decir que La selección no me ha aburrido, está escrita con correción y proporciona una lectura rápida de ir girando páginas sin preocuparse mucho por poner mucha atención. Y es corta. Entretiene lo justo y a otra cosa mariposa. Pero...

¿Esta novela va en serio?

Porque, veamos, se habla de distopía, se habla de pasada de revolución y de injusticias, se habla de una chica inconformista con una hermana pequeña que lo deja todo para participar en una concurso televisivo con un presentador mu simpático dejando atrás a un chico y encontrándose con otro y teniendo asesores (sí, lo sé, a algo suena), pero todo acaba reducido a... pillar un marido. 35 chicas que compiten entre ellas por el amor del príncipe Maxon (bueno, mejor dicho, para convertirse en princesa) y se ponen guapas y chillan y se emocionan y se lavan y nuestra protagonista, aunque se pase páginas diciendo que está por encima de eso, también juega y en una semana olvida al amor de su vida y bla bla bla. Lo de la revolución, cuatro menciones y poca cosa más. Los conflictos de los personajes no pasan de los estereotipos de la mala, la amiga y el bulto. Los secundarios apenas están perfilados y los protagonistas son sombras.

El problema de La selección no es su argumento (se puede construir una buena novela con cualquier idea por manida o poco interesante que parezca... aunque con esta idea era difícil sacar algo adelnte), sino la profunda superficialidad (valga la paradoja) de todo el armazón narrativo. La novela es como esas treinta y cinco participantes del concurso, pura apariencia que no deja entrever nada dentro. Todo está apuntado y no se ahonda en ninguno de los conflictos o matices de la historia o personajes. La novela acaba reducida a ver como unas cuantas chicas se putean entre ellas por un chico para acabar con un final abrupto, fallido y que recurre a la casualidad como elemento de conflicto (y, claro, resulta artificial).

En La selección todo es... falso, aparente y, en ocasiones, ridículo.

Y no tengo ni idea de cómo etiquetar esta novela...

jueves, 22 de noviembre de 2012

"Entre extraños" de Jo Walton

Entre extraños, Jo Walton, RBA, 2012

Para mí, Entre extraños es una de las novelas más fascinantes y hermosas que he leído este año. Una novela de fantasía plagada de magia y hadas, pero a la vez cotidiana, tranquila, intimista, dulce y dolorosa. En algunas reseñas la catalogan de "extraña" o "diferente", pero no estoy de acuerdo con estas etiquetas. Entre extraños solo viene a demostrar que el universo de la literatura fantástica va más allá de elfos, dragones, batallas y viajes. Se puede escribir fantasía de la mejor partiendo de la cotidianidad, de la escuela, del primer amor y de los viajes en tren.

Y de los libros, claro.

Vale. Cualquier resumen argumental de esta novela sería injusto con ella. Recomiendo no leer la contraportada porque da una impresión en mi opinión equivocada. Da la sensación de que nos encontraremos ante una novela de acción, cuando es todo lo contrario. Digamos que es el día a día de una muchacha con poderes mágicos después de que pasara algo que cambiara su vida. Utilizando un simil que aparece en la historia, Entre extraños sería algo así como la cotidianidad de Frodo una vez ha destruido el anillo y ha vuelto a la Comarca.

Entre extraños es una novela con magia, no es una novela sobre la magia. Las hadas, el universo mágico, los hechizos o las brujas son un elemento más, no el elemento que define la novela. El centro son los libros y, más en concreto, el homenaje que despliega la autora a las novelas de ciencia ficción y lo fundamental que resultan para la protagonista para volver a conectar con el mundo, resolver sus problemas de infancia e iniciar su camino hacia la madurez. Sí, es un relato de maduración y cambio, pero sin los componentes morales o didácticos que suelen lastrar estas historias.

Y un camino narrado en forma de diario con un estilo ágil, rico, fresco y directo que nos acerca a la protagonista y donde asistimos de primera mano al precioso retrato psicológico de una adolescente solitaria y que se sabe diferente. Quizá lo poderoso que es el personaje de Mor haga que la trama parezca diluida, pero no importa demasiado recorrer algo más de trescientas cincuenta páginas acompañados de un personaje tan bien trazado. Sus miedos, su curiosidad, la obsesión por la lectura compulsiva, el trauma que arrastra, la soledad...

Es un libro tranquilo, intimista y alejado de grandes despliegues de acción, trama o sorpresas. Predomina el cuidado de los personajes y una vida cotidiana donde la magia está presente, pero no la vemos. Me ha gustado mucho ese sistema de magia que lo impregna todo, que puede dominarlo todo, pero que a la vez es etérea e incomprensible. ¿Qué está afectado por ella y qué no?

Repito, una novela hermosa (¡qué final!, elegante, fino...) que creo gustará a todo tipo de lector, que transpúa un infinito amor por los libros y la bibliotecas, por los lectores y que creo cautivará a todos aquellos que, como yo, creen en las hadas y en la magia.

Cristina y Mara, no os la perdáis.

Como curiosidad, aquí tenéis la lista de novelas citadas. Impresionante.

Otras opiniones
Book eater
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Sense of wonder
La biblioteca de Ilium

viernes, 16 de noviembre de 2012

Un fragmento de "Te conozco", la nueva novela de Claudia del Moral

La entrada de hoy es muy especial.

Esta mañana cuando he abierto el correo electrónico y me he encontrado un mail ni más ni menos que de Claudia del Moral. Lo he abierto nervioso y emocionado (Claudia raramente se escribe, relaciona o reconoce la existencia de sus admiradores) y me he encontrado con esto.

Querido Jorge,

ante todo, cierra la boca. Es de muy mala educación leer los correos con la boca abierta y esa estúpida sonrisa en los labios. 

Gracias. 

Hoy es tu cumpleaños. Felicidades. Es un día afortunado porque el mundo recibió en su seno cubierto de sangre y mucosidades al que sería mi más fiel lector y admirador. Y como muestra de afecto y agradecimiento, a parte de como un muy especial regalo de cumpleaños, te mando un pequeño fragmento de mi próxima novela para que te deleites y compartas con los lectores de tu blog de literatura juvenil. Ten en cuenta que no es el redactado definitivo sino un pequeño esbozo de lo que pienso será una de las escenas más intensas de mi nueva novela. Disculpa los pequeños fallos que puedas encontrar en él. Disfrútalo en todo lo que se merece.

Un saludo en la distancia, tu admirada


Claudia del Moral

PS. En serio, cierra la boca.

Así que hoy cedo el protagonismo a Claudia y a la que aventuró que será una nueva obra maestra. Consideraos privilegiados.

Fragmento de Te conozco, una novela inédita de Claudia del Moral.

"- Pásalo bien - dijo mi madre intentado esbozar una sonrisa -. Y haz amigos. Que no sea como la última vez.
- Lo intentaré, mamá - dije bajando los ojos y mordiéndome el labio.
- No lo intentes. Hazlo. No pienso volver a mudarme. ¿De acuerdo? Intégrate.
- Sí, mamá.
Me miró como si anticipara la decepción. Suspiró y cerró con fuerza la puerta del coche y aceleró dejándome sola ante la puerta de otro instituto donde sería la nueva. Respiré hondo y me tragué los nervios haciendo con ellos una pelotita que guardé en mi estómago. Cuando por la noche estuviera en mi cuarto, la sacaría en forma de amargas lágrimas maldiciéndome por ser la fracasada que era. Pero ahora no era el momento. Una nueva aula llena de desconocidos que se fijarían en mis ojos rasgados de gata, en mi pelo rizado del color de ese oro viejo que se podía ver en algunos cuadros del museo del Louvre y que caía como una cascada algo más abajo de mis omóplatos, en mi figura que según Tea, una antigua amiga que murió atropellada por un tractor, recordaba a las de las modelos de lencería de los catálogos que su hermano mayor escondía en la cisterna del váter  Eso decía ella, pero para mí mi cuerpo no era más que un trozo de carne lleno de curvas y ondulaciones que me convertían en una muchacha en la que todos se fijaban para reírse de ella. 

Apreté con fuerza mis libros contra mi demasiado generoso pecho buscando aunque fuera una pequeña protección ante un mundo hostil, y enfilé hacia la puerta del instituto. Abrí las puertas y entré. El sonido de risas, gritos y carreras me golpeó en la cara haciéndome sentir más insignificante y pequeña y poca cosa de lo que en realidad era. No pertenecía a aquel mundo. Aquellos no eran mis amigos, dudo que un día lo llegarán a ser. Estaba completa y absolutamente sola. No pude reprimir una pequeña lágrima.

- Hola - dijo una voz a mis espaldas. Lancé un grito y me giré. Ante mí había un chico alto, rubio, de ojos grandes y profundos. Llevaba una camisa abierta que mostraba unos fuertes y bien perfilados músculos donde no había ni asomo de vello.
- Hola - dije tímida.
- ¿Cómo te llamas?
- Samantha. Aunque mis amigos me llaman Sam... - si tuviera amigos, pensé.
- Entonces yo te llamaré Sam - y sonrió mostrando unos blancos y resplandecientes dientes que me recordaron las perlas que guardaba mi madre como su vida. Fueron un regalo de mi abuela en su lecho de muerte y mi madre siempre decía de ellas que un día salvarían mi vida.
Le devolví la sonrisa, pero no podía dejar de preguntarme por qué un chico tan guapo perdía su tiempo hablando conmigo.
- ¿No preguntas mi nombre?
- Sí, perdona, ¿y tú? ¿Cómo te llamas?
- Tom. Aunque mis amigos me llaman Tommy y mis admiradoras me llaman "Oh, dios mío". ¿Eres nueva? No te tengo vista por el instituto y no creo que una muñeca tan hermosa como tú se me pasara.
¿Ya han empezado a burlarse de mí?
- Sí. Hoy es mi primer día y estoy un poco despistada - y asustada.
- ¿Qué clase tienes?
- No lo sé. Deja que mire el horario que me mandaron a casa.
Intenté abrir la carpeta mientras sostenía bajo un brazo los libros y con la barbilla mi agenda. Tommy no dejaba de sonreírme  ¿Me dejaría llamarle Tommy? No seas ridícula. Esos pensamiento hicieron que suspirara con tanta fuerza que no pude conservar el equilibro y todo, libros, agenda, librera y yo misma cayera al suelo. Me sentí avergonzada y más cuando Tom dejó escapar una carcajada que me hizo subir los colores. ¿Por qué era tan patosa? Seguro que pensaba que era una torpe inútil que nunca encajaría en ningún sitio. Recogí como pude los libros y los papeles y me levanté azorada del suelo. No podía mirarle a la cara.
- Lo siento yo... - balbucí.
- No pasa nada.
- Tengo que ir a clase. Lo siento.
Y me alejé corriendo de él.
- Nos veremos por aquí, Sam.

Por fin conseguí encontrar la clase me tocaba. Lengua inglesa en el aula 367 con el profesor King. Durante el camino al aula cuatro chicos más se ofrecieron a acompañarme a clase. Uno de ellos me invitó a ir con él al baile de fin de curso. Sentí suspiros y comentarios que alababan mi pelo, mis piernas largas y morenas, mis labios gruesos o la forma que tenía la blusa a ajustarse a mi pecho. Un grupo de chicas que debían ser las populares de esta escuela me preguntaron si comía con ellas y si quería ingresar en el equipo de animadoras. ¿Por qué todo el mundo sentía lástima de mí? ¿Tanto se notaba que era la nueva, la diferente, la rara? Conseguí entrar en clase aguantando a duras penas las lágrimas.

Busqué con la mirada un sitio apartado y esperé a que empezara la clase intentando pasar desapercibida aunque sentía los cuchicheos de mis nuevos compañeros. No podía oír lo que decían pero seguro que era algo así como mira la nueva, seguro que extraña y rara y poco sociable. ¿Por qué habíamos tenido que venir a este pueblo? Tenía ganas de llorar, pero recordé lo que mi abuela me decía cuando me encontraba llorando en la alacena. Deja de llorar, niñata, y sírveme un vaso de ginebra. Recordando a mi nani, me tranquilicé. Aunque todo a mi alrededor se desmoronara al menos tendría su recuerdo.

Al poco entró en el aula el señor King. Vestía el mismo traje que le había visto en la reunión de graduación y que a mi madre tanto la había alterado. Aun sentía la vergüenza de ver a mi madre coquetear con el que tenía que ser mi profesor. Con voz profunda y bien modulada nos dio los buenos días y pronunció las peores palabras que puede oír una adolescente del montón como yo.
- Hoy tenemos una alumna nueva y estoy seguro de que a toda la clase le gustaría que se presentara. Samantha, por favor...
Sentí como me ruborizaba. Quería desaparecer. Fundirme con la silla y ser un mueble. Me levanté poco a poco y fui para la mesa del profesor King.
- No me haga esto, por favor - susurré.
- Te irá bien. Y le prometí a tu madre que haría todo lo que estuviera en mi mano para que te integraras.
Me hizo girar y enfrentarme a toda la clase.
- Háblanos un poco de ti, Samantha.
-Yo...
Alcé la vista.
Y lo vi.
Se sentaba en la última fila. Tenía el pelo oscuro, despeinado, como si no le importara que sus largos mechones de cabello le cayeran por la cara. Ojos oscuros, penetrantes que me miraban atravesando mi alma. La boca llena y sensual. Manos grandes. Brazos musculados y expresión arrogante. Era el chico más guapo que había visto jamás y me miraba como si quisiera atravesarme el pecho. Se sentaba en la silla con una actitud como si estuviera allí por accidente.

Me quedé sin habla. Sentí sus ojos fijos en mí, taladrándome, atravesando quién era, quién había sido y quién podría ser. El cerebro se me vació. Al sentir sus ojos fijos en mí, no sabía quién era ni dónde estaba. Sentí como el corazón se me aceleraba y las manos me empezaron a sudar. Mi respiración se agitaba. Sus ojos... profundos como lagos que albergaban tesoros e incontables bellezas, pero también monstruos. Intenté tragar saliva, pero tenía la garganta seca como si me la hubieran forrado de esparto. No oía nada. Sé que el profesor King me decía algo, pero no lo oía. ¿Cómo podría? Para mí, en aquel momento, solo existía un sonido: el que hacían sus pestañas al parpadear. Solo podía mirar a los ojos de ese desconocido y pedir a quién fuera me mirara por toda la eternidad. ¿Qué me pasaba? ¿Por qué no podía dejar de mirarlo? ¿Por qué no podía dejar de desear que me siguiera mirando? Con esa fuerza que emanaba de sus ojos podía conseguir cualquier cosa de mí, podía pedirme lo que quisiera. Necesitaba que me siguiera mirando, sentir que me recorría y estudiaba. El corazón se me aceleró y empecé a sentir palpitaciones en el brazo izquierdo. Y me guiñó un ojo. Mi boca dejó de estar seca para empezar a llenarse de saliva. No podía tragar, mi boca rebosaba saliva y un hilo de baba empezó a caer por una comisura de mis carnosos labios. Un temblor incontrolable en los hombros. Empezaba a ver puntos de luz que flotaban delante de mí y sentí que las piernas me fallaban y no me podían sostener. Caí al suelo golpeándome con el pico de la mesa del profesor King. Una flor de sangre eclosionó en mi cabeza y empezó a deslizarse por mi cara. El desconocido me miró directamente a los ojos.

Y sonrió.

El mundo estalló ante mí. Me había convertido en su esclava. Haría lo que él quisiera, lo que me pidiera. Era suya y de nadie más. Respiraría por él, pensaría por él y sería todo lo que él me pidiera que fuera. Me había enamorado y ni mi cuerpo era mío. Sentí una húmeda creciente en mi entrepierna y como mi vejiga dejaba de ser mía y pasaba a ser de él. Mi orina empapó mis pantalones nuevos y dejó una marca perecedera en el suelo del aula. Mi esfínter se relajó y un olor acre se adueño del aula. La cabeza me daba vueltas y antes de perder el conocimiento pude ver como él movía los labios y me hablaba.
- Te conozco - dijo.
Y perdí el mundo de vista."

martes, 13 de noviembre de 2012

"Lo que fue de ella" de Gayle Forman

Lo que fue de ella, Gayle Forman, Salamandra, 2012

Hace algo más de dos años, abrí un blog de literatura juvenil y fantástica. La segunda reseña que hice fue de una novelita que llegó a la librería sin hacer mucho ruido, que leí sin muchas expectativas y que me acabó gustando mucho más de lo que creía posible. Me refiero, claro, a Si decido quedarme. Poco después me entero de que la autora anda detrás de una continuación de la historia de Adam y Mia y, la verdad, me puse algo en contra. ¿Era necesario continuarla? ¿Por qué parece que en juvenil todo debe tener mínimo una parte más? En la primera parte quedaba todo bien cerrado, ¿por qué continuar? Dejemos a Adam y Mia que se amen en paz y busquemos otras historias.

Pasa el tiempo, nos hacemos más viejos, y una mañana recibo un ejemplar en la librería de Lo que fue de ella. Lo cojo, lo leo y, vale, aceptamos barco; Lo que fue de ella es una segunda parte, pero es algo más que una simple continuación o repetición de la historia original. Lo que hace es partiendo de allí, otra historia que matiza lo que se escribió y da nuevos aires y perspectivas a esta historia de amor.

El primer cambio es el narrador. De Mia, pasa a Adam Un Adam convertido en estrella del rock que malvive su fama entre estallidos de estrella y crisis de identidad que vive con la enorme sombra del abandono de Mia sin explicaciones. Paseando por Nueva York, ve que está programado un concierto de Mia, convertida en una prometedora violonchelista, y se encuentran y pasan toda una noche en la ciudad hablando de lo que son, de lo que quieren ser, de la imagen que trasmite y, sobre todo, de lo que pasó.

Lo que fue de ella sigue la estela de Si decido quedarme; es una novela sencilla, bonita, honesta, cargada de emoción que consigue salir ilesa de todo esto sin caer en el melodrama o la lágrima fácil. Emociona y habla de sentimientos, pero no solo de eso. No se queda en una mera recreación de un amor que no pudo ser o lo que puede pasar ahora. Habla del tiempo, de la madurez, de la esperanza, de lo mucho, muchísimo que callamos, la condescendencia con los que sufren, la creación artística y los pasos hacia la madurez.

Es una novela triste y melancólica. Adam y Mia están tratados y trazados con mimo y delicadeza y el lector se siente a gusto con ellos. La autora no se limita a repetir las constantes de Si decido quedarme. Apoyándose en aquella, hace crecer a los personajes. No son los mismos, sino una evolución lógica de aquellos adolescentes que se enamoraron.

Eso sí, al leer esta novela no pude evitar tener continuamente en la mente dos historias que creo sirven de punto de partida e influencia (en mi opinión bastante clara) a Lo que fue de ella. Primero, el díptico (ahora tríptico) de Richard Linklater Antes del amanecer y Antes del atardecer con Ethan Hawke y Julie Delpy conociéndose y hablando por Viena y ocho años después, redescubriéndose y hablando por París. Recuerdos, palabras, paseos, rincones, secretos, silencios. Y, sobre todo en su final, la sombra alargada de Tú y yo, ya sea en la versión de 1939 con Irene Dunne y Charles Boyer, ya la de 1957 con Deborah Kerr y Cary Grant (olvidemos, por favor, la versión que perpretó Warren Beatty). Estamos hechos de influencias y creo que estas dos historias son clave para la construcción de Lo que fue de ella, pero sin que sean una losa o haga que la historia de Forman pierda gracia.

Y al lector, cuando cierra la novela, solo que quedan tres cosas. Escuchar tanta música que desprenden las doscientas y poco páginas. Contener las ganas de pillar un avión y perderse por Nueva York e imaginar las vidas de Adam y Mia cuando cumplan treinta años.

Dragonfly
Letras y escenas
Leer sin límites

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Libros a medias III

Pertenezco a ese grupo de personas a los que no remuerde la conciencia abandonar un libro por la mitad, a la página 50 o a tres páginas de su final. Si no me interesa, a otra cosa. La vida es corta y los libros muchos para malgastarlos con lecturas que no me gustan. Entiendo que esta valoración que hago es injusta e imparcial, pero solo me centro en las páginas leídas. Si luego la historia mejora o no mejora, no lo sé. Lo único que puedo decir es que lo leído me ha hecho abandonar la novela.

Abrasada. La casa de la noche VI o VII, P.C. Cast y Kristin Cast, Trakatá, 2011

Pues sí, aquí donde me veis me he leído muchos volúmenes de la serie La casa de la noche de las Cast. He leído una y otra vez como Zoey salva el mundo cada quince/veinte minutos y vive cuitas amorosas con muchachos de buen ver de muy distinto pelaje. Y reconozco que lo pasé bien. Es una serie divertida e irritante por partes iguales, capaz de alternar grandes momentos de acción o emocionales con pasajes de tedio infinito y lagunas argumentales. Y lo mejor es la evolución del personaje de Zoey de pavisosa irritante y molesta a hermosa muchacha madura con un punto de tristeza. Y se agradece la alegría sexual y que los protagonistas y las protagonistas sientan como normales tener deseos sexuales y que gustan más de un chico. Pero... Ya basta. En serio. Basta. Empezar la lectura de Abrasada fue asistir a lo mismo de los anteriores volúmenes... se ha roto la magia. La historia de Kalona, los cuervos, los malos, la molesta chupi pandi de Zoey... ya no tiene gracia. La trama de La casa de la noche ya me parece estirada hasta la nausea y merece un descanso o que se desenchufe la máquina. Abrasada no aportaba nada y, sinceramente, me aburrió porque me encontré los mismos motivos, explicados de la misma forma y con los conflictos que nos han acompañado desde aquel irritante primer volumen.

The Blessed, Tonya Hurley, Alfaguara, 2012

No he leído la famosa serie de Ghostgirl así que las ciento cincuenta páginas que he me he tragado de The Blessed es lo primero que leo de Tonya Hurley. Y después de leerlas, puedo decir que no creo que me acerque a más novelas de esta autora. No me ha gustado y considero que esta historia moderna de redención y santidad no me interesa, ni funciona, ni me la creo. Tres pecadoras, un muchacho guapo llamado Sebastian, una reinvención del martirio de tres santas, una novela sobre lo guay que es el cristianismo. Lo siento, una de las cosas que más me molestan de una novela es que me adoctrinen o me intenten convencer. Soy consciente de que no existe el arte inocente y que toda expresión artística es trasmisión de ideas, pero cuando me lo hacen de una forma tan burda y descarada me molesta mucho. Y de sutilidad en The Blessed hay muy poco. Personajes extremos muy poco matizados y un avance a trompicones con una aire de folletín de mediodía que crispa. Amén de encontrarlo bastante pretencioso ya que la impresión que me ha dado es que la autora quería hacer ARTE y se ha quedado en la primera letra. No le niego cierta gracia en el diálogo, pero no pasa de aquí. Muy irritante.

Ojos negros, William Ritcher, Blok (Ediciones B de toda la vida), 2012

Thriller. Investigación. Secretos. No empieza mal. Un principio algo tramposillo, pero vamos, no pasa nada. Se presenta una novela movida con una protagonista que vive en la calle y que tendrá que conocer su pasado para hacer frente a una amenaza. No está mal, pero me pilla en unos días sin paciencia y cae en uno de los elementos narrativos que más me molestan e irritan y cabrean. ¿Cuál? La casualidad. Me parece un recurso fácil, cómodo,  molesto y perezoso. La prota va a un barrio donde no ha estado nunca, donde no conoce a nadie, entra en una tienda donde no ha puesto los pies en su vida y, casualmente, hay un sobre para ella que le desvelará detalles de su origen. No. No. No. Esto no. Aunque luego me lo justifiques con un "yo sabía quien eras y te envíe allí con toda la intención y bla bla bla". Este tipo de piruetas narrativas no me las creo y las considero muy peligrosas y me demuestran algo de pereza en el escritor. ¿Poca cosa para dejar un libro? En el momento en que la credibilidad de la historia que te están explicando se desmorona, ¿para qué seguir?

Malditos, Josephine Angelini, Roca, 2012

Predestinados fue, junto con las reseñas de las novelas de Patchito y Norita, la novela por la que más comentarios hirientes he recibido y por la que más mails insultándome han aparecido en mi bandeja de entrada. Lo que no deja de ser curioso porque mi opinión sobre Predestinados no es negativa. La considero una novela agradable y entretenida. Vale que no aporta nada al género y le sobran unas sesenta páginas, pero se lee bien y no aburre. En cambio, en mi opinión, Malditos no se sostiene. Empecé a leerla y me di cuenta de que mi interés por la historia de Helena y Lucas se quedó en la primera parte y que esta segunda no me aportaba nada nuevo. La iba leyendo con el piloto automático puesto y no podía evitar que mi atención se fuera derivando a lo graciosos que son mis gatos, cómo crece la pared o si me han mandado un mensaje al móvil. Cuando pasa esto, peligro peligro. Y, por cierto, ¿por qué en el noventa por ciento de las novelas en la segunda parte los protagonistas tienen que estar chochos el uno por el otro, pero no verse o verse poco, desear olvidarse, pero cuando se encuentran se calientan hasta derretir las paredes, pero llega un momento en que uno de los dos mira al otro mal, así como en diagonal y como diciendo "que te meto" y entonces todo es preocupación porque me ha olvidado? ¿Tan pocos recursos narrativos tenemos?

Buscaré el océano, Carrie Ryan, Montena, 2012

De las cinco novelas que apunto aquí, la única que volvería a intentar leer es esta Buscaré el océano (que, por cierto, mucho más bonito su título original, ese Bosque de manos y dientes. ¿Por qué esa manía de cambiar títulos? Y más como en casos como este dicen y aportan mucho de la novela que titulan). El problema fue la proximidad de las vacaciones escolares, los cuadernos de verano, las orejas que asoman de la campaña de texto... Total, que no estaba por la labor y no conecté con la propuesta de Carrie Ryan. Se me hizo cuesta arriba el conflicto de Mary. Y eso que la idea de la aldea aislada con sus normas cabronas y los muertos que caminan de aquí para allá a ver si pillan un buen vivo que llevarse a la boca me gusta. No sé... Es un libro que permanece en la estantería mirándome y pidiendo una segunda oportunidad. Y puede que se la de.

viernes, 2 de noviembre de 2012

"El círculo" de Mats Strangberg y Sara B. Elfgren

El círculo, Mats Strandberg y Sara B. Elfgren, MaevaYoung, 2012

Séis chicas. Poderes que se despiertan. Una amenaza. No digo más porque eso es lo que sabía de la novela cuando empecé a leerla y es más que suficiente para ponerse con esta historia. Cada día más en contra de los resúmenes.

Vamos a dejar las cosas claras desde el principio mismo de la reseña:

El círculo me ha parecido una de las lecturas más entretenidas, absorbentes, divertidas y adictivas de todo este año 2012.

¿Por qué? Para empezar porque es una novela que se aleja de las novelas que proliferan en las estanterías. Seis protagonistas en vez de una. Y seis protagonistas que si bien no dejan de ser estereotipos (la buena, la rebelde  la inadaptada, la putón, etc.) están bien escritos, bien configurados y bien explicados para que el lector empatize con ellos. Ojo, digo empatizar y no identificar porque algunas de las acciones de estos seis personajes dejan mucho que desear. No son princesitas de cuento o la mejor hija. Son egoístas, frías, abusonas, reprimidas, hipócritas, etc. Entre ellas se odian. Algunas mantienen relaciones bastante desestructuradas con el mundo, con el grupo y con ellas mismas. Parte de la gracia de la novela es ver a seis personajes condenados a entenderse cuando en verdad se odian. Y es muy refrescante encontrarse en una novela con personajes que no aspiran a la perfección y que están plagados de defectos que combatir. Al igual que ver a una de las chicas meando entre dos coches, a otra enferma, con serios problemas de relación o eructando. Y guapas y feas y gordas y flacas y altas y bajas... más reales que en otras muchas historias.

Supongo que en parte se debe al cambio de género. Que nadie se lleve a engaños, El círculo no es romántica. Es una novela de aventuras paranormal. No hay amor a primera vista, ni rasgos cincelados, ni camisetas prietas, ni ojos color miel. Se juega al misterio, a la aventura y al terror. Y a lo cotidiano. La vida y los problemas del cada día enfrentados a esas fuerzas del mal que se están despertando.

Todo esto escrito con un ritmo rápido, ágil y dinámico que hace que la lectura de la novela sea un momento. En mi caso, 511 páginas en poco menos de un día festivo (naturalmente, respetando las horas de sueño, comidas, socialización básica, etc.). Y no se hace larga o da la sensación de haber estirado de más la novela. Todo gracias a un estilo que me gusta llamar televisivo: capítulos cortos, capítulos con varios puntos de vista, finales en punta (o como se ha puesto de moda llamar cliffhanger) para que el lector se vea motivado a un capítulo más, unas páginas más, solo un momento... Por momentos parecía que estaba leyendo una serie y sabía dónde podía cortar las escenas para la siguiente entrega. Un factor más que redunda en el dinamismo de la lectura.

Pero entendámonos bien, hablo de rapidez lectora, pero con esto no quiero decir que la novela sea pura acción o que el resultado sea atropellado. La novela se toma su tiempo en plantear el nudo argumental para presentar los personajes, hacerlos crecer, entender sus conflictos y que el lector se los haga suyos. Elemento mágico y desarrollo de la magia y los conflictos de los personajes. Y, además, la novela está bien escrita, con un buen sentido del lenguaje, del ritmo, de la escena y del diálogo.

El círculo es una buena muestra de como la novela juvenil fantástica puede tratar los mismos temas que la novela realista (acoso escolar, relaciones padres / hijos, amores, etc.) saltándose los cada vez más molestos resabios de perfección física y moral de los protagonistas y sin resultar moralista ni didáctica. La novela trata de seis chicas normales con poderes extraordinarios con los que tendrán que convivir. Como lector me gusta más la propuesta de El circulo. Prefiero la protagonistas que se equivoca, que es cruel y que se mea a la florecilla del campo a la que todos persiguen. Y prefiero esta fantasía más realista, valga la paradoja, sucia e imperfecta que la perfección de tantos y tantos libros. Las protagonistas no son simpáticas ni tiene porque serlo. El lector empatiza, no se identifica. Y para mí, que desconfío de la trampa de la identificación, es un punto a favor.

Dadle una oportunidad a este círculo. En mi opinión, de lo más entretenido y adictivo de este año. Ya estoy deseando que llegue la primavera para leer su continuación.


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martes, 30 de octubre de 2012

"Firelight" de Sophie Jordan

Firelight, Sophie Jordan, Bruño, 2012

Gran apuesta de Bruño para esta temporada; una novela juvenil romántica repleta de amores imposibles, tensiones familiares, muchas dudas, sorpresas por el camino y final de infarto.

Jacinda es una draki, una descendiente de dragones capaz de adoptar forma humana para vivir entre los humanos sin peligro. Un día, por un quítame de ahí esas reglas, pone en peligro a su manada y tiene que huir junto con su madre y su hermana gemela y vivir entre los humanos. Intentar pasar por una adolescente normal no será fácil... y menos cuando en el instituto verá a aquel joven cazador de drakis que un día le salvó la vida...

Para hablar de este libro utilizaré un símil fácil que me proporciona la propia historia; Jacinda se pasa gran parte de la novela luchando por no dejar que la draki que lleva dentro (con sus escamas, su fuego, sus alas...) escape de su control y revele su presencia al mundo. Eso le provoca incomodidad y sufrimiento por que no puede ser quien es en realidad. A la novela le pasa un poco lo mismo, la autora parece constreñir la novela a unas constantes conocidas provocando sufrimiento en la historia que parecía clamar por ir por otros lados... y en los momentos en que esta historia despliega sus alas se demuestra como algo apasionante y escrito con mucho oficio. Intentaré desarrollar lo dicho.

Vaya por delante que Firelight ha sido una lectura que me ha gustado. Entretenida, bien estructurada, escrita con buen oficio, con grandes momentos (la cacería al principio de la novela, la escena de los lavabos, un buen final) y personajes interesantes (sobre todo la amenaza latente de Xánder y su familia... con pocas pinceladas la autora configurar unos buenos secundarios). El mundo que nos presenta (drakis y demás) es interesante y explica lo suficiente para hacerlo creíble, pero guarda algo para desarrollar en las siguientes novelas (sí, efectivamente, es una trilogia. Premio para la señorita). Es muy interesante ver como la autora busca crear una nueva mitología dentro del género que la aleje de los personajes que conocemos todos. Firelight es una novela muy entretenida que se lee en un momento gracias a un estilo ágil.

Entonces, ¿cuál es el problema de la novela? Su protagonista principal. Pero no quiero ser injusto con Jacinda, que bastante tiene con lo suyo y no lo pasa bien precisamente, sino por la opción que ha tomado la autora para crearla. Porque aquí es donde la autora constriñe a su novela y no deja que despliegue sus alas y vuelve. ¿Por qué caer en tanta duda y tanta repetición de duda y tanto ir y venir y más allá? Esto acaba pasando factura al personaje que por momentos aparece ante el lector como alguien débil e indeciso, cuando Jacinda no lo es. Esto a veces provoca que la novela se llene de algunas lagunas donde nos instalamos en una eterna duda. Jacinda es un personaje que clama por la acción, por moverse (ella misma lo pide en la novela, "déjame volar") y en cambios se ve sometido a una presión para que se quede quieta en el personaje que se enamora a primera vista y duda a cada paso. Cuando deja de pensar y actúa, cuando toma una decisión y es consciente con ella y se muestra valiente y decidida, entonces Jacinda crece como personaje y la novela gana muchos puntos y vuela. Sí, es un personaje fuerte, decidido y valiente, pero está construido con unos elementos que la hacen caer en las peligrosas garras de ese tipo de protagonista obsesiva y dubitativa que tanto abunda y molesta en la narrativa juvenil. Quizá Firelight es una de esas novelas a las que la primera persona no les acaba de sentar del todo bien. Sinceramente, creo que en esta caso una tercera persona que pusiera un poco de distancia le hubiera venido a la historia de perlas.

Y eso es lo que pasa en su recta final. El personaje crece, actúa y deja unas últimas páginas invitando al lector a esperar su segunda y tercera parte donde se promete más acción y menos dura. Porque Firelight es una serie que quiero leer y que me apetece continuar. Porque salen dragones y eso siempre hace mejor una historia y porque se explorará más un mundo que promete muy interesante y dramático.

Resumiendo, buena novela, entretenida lectura, prometedor primer capítulo de serie, protagonista que duda, mucho, pero que acaba resolviendo. Por mi parte solo decir que vale la pena acercarse a ella.

Imagen tomada de aquí.
Desconozco el nombre del autor/autora. Si alguien lo sabe, que hable.

Gracias a Bruño por darme la oportunidad de leer el libro.
Aquí os dejo un enlace al biblet del libro (anda que no he sudado para saber qué demonios era un biblet. Gracias a Alba que lo colgó en su reseña).

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La biblioteca de la dama de los dragones

viernes, 26 de octubre de 2012

Entrada 200. Nos vamos de excursión a la librería

Desde que abrí este blog un 10 de junio de 2010, muchas personas...
- Ejem.
Bueno, muchas personas, no. Algunas...
- Ejem.
Bueno, tampoco algunas. Tres o cuatro.
- Ejem.
¡Vale, vale! Dos personas y una de ellas es imaginaria.
- Mejor.
... me han preguntado cómo es la librería donde trabajo. Pues con libro, decía yo. Sí, pero cómo. Pues así y por allí los de regalo y la juvenil y... bueno, que nunca me he explicado bien. Así que hoy he decidido colgar unas pocas fotos de la librería donde paso 40 horas semanales entre clientes, cajas, libros, albaranes, recomendaciones, malos humores, anécdotas divertidas y grupos de lectoras que por separado vale, pero cuando vienen las seis juntas me dan mucho miedo y no acaban de ubicar que un treintañero les hable de tú a tú de Richelle Mead, de Laini Taylor o de Holly Black.

Las fotos están hechas con la cámara del móvil, así que pido disculpas si la calidad no es la mejor.

Visión general

Imagen así en fiiiu de parte de la sección de bolsillo

Sección de cómic que sé que por aquí hay mucho aficionado.

La librería desde el otro lado

Y ahora lo que sé que os interesa. O de lo que va este blog.

Literatura fantástica

Sección infantil/juvenil

Otra visión de la sección juvenil

Juvenil... como se puede apreciar le dedico unos cuantos metros.

Y una de las estanterías más visitadas.

Y por si alguien lo pregunta, se trata de la Llibreria Aqualata de Igualada. Si me queréis hacer una visita (y traer un café) estoy allí de lunes a sábado de 9:30 a 13:30 y de 17:00 a 20:30. Los jueves no que es mi día de descanso.

miércoles, 24 de octubre de 2012

"Eterna juventud" de Drew Magary

Eterna juventud, Drew Magary, Minotauro, 2012

Tres consideraciones previas:

1. Ni caso a la frase promocional. Ni David Safier ni Eduardo Mendoza asoman la cabeza por esta novela. Eterna juventud no es una novela divertida ni humorística a pesar de utilizar las armas de la satira; su humor es cruel, agrio y caustico.

2. Mucho más motivador, hermosos, inquietante y adecuado es el título original de la novela, The Postmortal (Los postmortales) y su genial portada (ver más abajo). La imagen de una efigie de la muerte atravesada con su propia guadaña es muy significativa.

3. Estamos delante de una de las distopías del año y la demostración de que una distopía se puede escribir sin gobiernos autoritarios, muchachas especiales, amor imposible entre facciones o revoluciones de los oprimidos. Eterna juventud es una distopía que presenta un futuro posible, negro, pesimista y muy oscuro. ¿Y todo por qué?

Porque la medicina ha conseguido una revolución: por medio de una sencilla operación, el usuario puede optar por una vida casi eterna. No esquiva a la muerte, pero sí esquiva el envejecimiento. Nadie te puede prometer que no te atropelle un coche, pero de viejo no morirás.

Con esta excusa Drew Magary nos plantea una muy realista novela sobre las consecuencias de este no envejecimiento de la población y su no muerte por causas naturales; un mundo donde personas de noventa años tienen cuerpos de treinta y se sienten como tal, de eterna juventud, de grupos que están a favor y en contra, de sectas en torno al culto al cuerpo, a la muerte y a la deformidad. Política, economía, sociedad... todo queda retratado o mencionado en esta novela. Si uno vive eternamente, ¿qué queda de la esperanza? ¿de los proyectos y sueños?

Y todo desde el punto de vista de su protagonista, un punto de vista que ha sido quizá lo más criticado de la novela, pero que a mí me ha gustado: un blog. No hay un hilo argumental claro o una estructura tradicional de planteamiento, nudo y desenlace. Incluso al acabar la novela quedan flecos abiertos y preguntas sin respuesta, pero eso en mi opinión enriquece el debate que el lector establece con la novela al dejar que sea este el que busque sus propias respuestas. Y más cuando la excusa argumental es el viejo "manuscrito hallado" y su narrador, un tipo normal que un día tomará una decisión que cambiará su vida. La evolución moral y personal del protagonista nos servirá de hilo para ir viendo la evolución de un mundo que no muere, donde las diferencias sociales se acentúan, donde el temor de morir es sustituido por otros miedos, donde se ofrecen servicios para aquellos que quieren morir. Un modo de narrar la historia fragmentario y a momentos episódico, con grandes saltos temporales que he encontrado interesante y estimulante pese a algún pequeño momento de vacío.

La evolución de la historia es pausado, duro y muy creíble. Lo que más miedo da de esta historia es que lo que se plantea es posible. Y lo que plantea no es ni divertido, ni optimista, ni atrayente. Porque como todo lo que depende del ser humano, al final acaba convertido en miseria. Eterna juventud es una novela oscura, pesimista y deprimente. Y sí, tiene humor, pero del que se congela en la cara.

Una novela para descubrir que invita a la reflexión y al debate, amen de presentar una historia bien escrita, bien desarrollada y, para mí, muy adictiva.



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sábado, 20 de octubre de 2012

"El aliento de los dioses" de Brandon Sanderson

El aliento de los dioses, Brandon Sanderson, Ediciones B, 2011

Con voluntad de resistirme a la dictadura de las novedades, la reseña/comentario de una novela que leí hace medio años y que se publicó hace más o menos uno y medio. Porque no solo de lo de antes de ayer se alimenta el lector.

Que Brandon Sanderson va camino de convertirse en una de las grandes figuras de la fantasía contemporánea no es ninguna sorpresa. Pensemos que lo abala una carrera literaria en la que no hay una mala novela, ni una floja novela, ni una historia que sea ains, pué... La estupenda Elantris, la excelente trilogía Nacidos de la bruma o la saga La saga de las tormentas que se prevé monumental (y Brandon Sanderson es uno de los pocos autores que si me dice que necesita diez libros para explicar una historia, pues me lo creo). O esta El aliento de los dioses, que quizá es la novela que menos me ha entusiasmado del autor, pero siempre teniendo en cuenta un detalle: la novela más floja de Brandon Sanderson es la obra maestra de muchos otros escritores. Que nadie se olvide de esto mientras lee esta reseña/comentario.

Dos hermanas, Vivenna y Siri. La primera educada para ser la esposa perfecta del rey-dios de Hallandren. La segunda, desobediente e independiente. Parece todo pactado hasta que el padre de esta dos hermanas, en un movimiento sorpresa, envía a la capital T'Telir como esposa a Siri. En un momento, ambas hermanas se encontrarán con un nuevo papel en el mundo, Siri como esposa de alguien a quien teme y desconoce, Vivenna como espía en la gran ciudad buscando una forma de salvar a su hermana. A su alrededor, una compleja intriga cortesana, un sistema de magia especial y diferente, dioses vivientes y gran cantidad de personajes carismáticos.

Primero, lo que no me ha convencido. El único punto que le suelo achacar a Brandon Sanderson es una tendencia a la página de más. La casi perfecta trilogía de Nacidos de la bruma no alcanza el culmen por ser algo larga y, en algún momento, algo repetitiva. Y con El aliento de los dioses ocurre algo parecido, no hay tanta historia, por muy interesantes que esta sea, para casi setecientas páginas; en algún momento se cae en un pequeño vacío donde la narración parece ralentizarse, pero...

... esto no importa porque lo compensa con creces una historia de intriga muy interesante, un sistema de magia curioso y original y, sobre todo, una riqueza de personajes y una finura en su caracterización que despierta todas mis envidias. No hablo solo de Vivenna y Siri, que por momentos parecían la asimilación del universo de Jane Austen al mundo de la fantasía contemporánea, sino de la cantidad de personajes secundarios que las rodean: los dos mercenarios, el rey-dios, los dioses que intrigan y, sobre todo, la figura de Sondeluz, el dios viviente que no cree en los dioses ni en el mismo; una figura compleja y poliédrica, el bufón que tras su humor y aparente frivolidad se oculta un gran personajes y una fuerte angustia.

La narración es fluida y agradable. Sencilla sin ser simplista, pero con algún bache narrativo... creo que la novela tiene el problema de tener demasiadas páginas para lo que explica, pero a la vez faltarle algo de desarrollo en el mundo que presenta. Lo sé, suena contradictorio. Quizá sea que comparada con la riqueza y complejidad de sus otras novelas, El aliento de los dioses sabe a poco pese a sus grandes hallazgos y aciertos. Y el pequeño desequilibrio que en mi opinión tienen las historias de las hermanas. Las andanzas de Siri y su nuevo marido, me interesaron poco, la verdad. En cambio, Vivenna y los mercenarios se muestra una historia viva, colorista, rica y muy divertida.

Sea como sea, El aliento de los dioses es una buena novela, muy interesantes, rica y colorista que gustará a todos aquellos que busquen una forma diferente de fantasía. Y, además, creo que es una buena puerta de entrada para todos aquellos que no han leído nada de este autor.

Ah, y tiene el gran acierto de ser una novela independiente con un principio, un desarrollo y un final cerrados y adecuados.

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sábado, 13 de octubre de 2012

Novedades improbables III

Novedades recién llegadas a la librería. Impresionantes, descacharrantes, imprescindibles...

La guardería del terror, Alex Flesh, Ediciones B, 2012

Frank Bonnaro está cansado. No es que duerma mal por culpa de un viejo colchón que encontró en la calle, sino que está agotado por culpa de la violencia de las calles, de desarticular un día sí, otro también talleres de encajes de bolillos que no eran más que tapaderas de laboratorios de metanfetamina. De tener que lidiar con jóvenes existencialistas que no encuentran sentido a nada y por eso no pagan en los supermercados. Está cansado de ver como un sistema corrupto libera a los turistas que caminan sin pantalones por la calles, pero condena a trabajos forzados a quien lo hace sin calzoncillos. Harto de luchar con los mismos psicópatas de siempre que se infiltran en las interminables convenciones de señoras de edad respetable vestidas como muñecas legionarias con la trompeta que hace pirupirupiru. No puede más y el día que ve como alguien arranca de forma impune la etiqueta con su nombre de la grapadora, SU grapadora, decide mandarlo todo a la mierda y con cuatro tiros bien dados y una hoja de dimisión deja la policía y decide que es el momento de montar el negocio de sus sueños: una guardería sin licencia en su piso de soltero. Y tiene un gran éxito hasta que empiezan a pasar cosas raras. Un niño que muerde a otro y admite su culpa a la primera. Otro que se mete los dedos en la nariz y no se come los mocos. Una madre que no pone jersey a sus hijos a pesar de que se ha levantado un poco de fresco. Niños que recogen los juguetes. Demasiadas cosas inquietantes. Una rápida y sencilla búsqueda por google arrojará luz al misterio: el edificio donde está la guardería se construyó encima de una cementerio indio edificado encima de las ruinas de un tempo maya maldito construido encima de un abandonado campamento de verano que utilizó para construír las casetas de baño los tablones que encontraron en un bosque crecido encima de la tierra maldita donde hace billones de años criatures asquerosas llegadas espacio exterior abrieron sin querer un pasadizo temporal a otra dimensión donde criaturas informes y babeantes quieren volver para recuerpar lo que nunca fue suyo.

Miedo. Pero miedo miedo miedo miedo. De los de llorar por la noche y arrojar el libro al primero que pasar por el pasillo. De los de llamar gilipollas a tu pareja por tocarte mientras lees. Miedo de sentir como el esfínter se relaja y todo tu pavor se solidifica en un charquito marronoso y un olor acre que asciende. Alex Flesh se ha coronado como el nuevo rey del terror con esta novela que explora de forma magistral los límites siempre inquietantes de la puericultura y el infierno. Imágenes poderosas e inquietantes de ese niño que comparte su merienda o niños en silencio y quietos después de comerse tres kilos de chucherías. Una novela que deja claro que el infierno no es uno mismo ni los demás ni los franceses, sino un lugar silenciosos con un señor de Cuenca vestido de maya. Una novela ideal para pasar miedo y decir a amigos, parientes y conocidos, jo, qué miedo he pasado.

Yo paso, Richard Schuiten, Melusina sic, 2010

Ante la eterna pregunta hamletiana de "ser o no ser" y "¿seguro que al castillo se va por aquí?", los más ilustres prohombres y las más ilustres promujeres han discutido, agredido, pelado, mordio, metido un dedo en el ojo, atentando, pateado, gritado, insultado, gafado, machacado, asesinado, comido, decapitado, polemizado y contratrataco para intentar resolver y no ponerse de acuerdo. Richard Schuiten, según su madre "más listo y más guapo y más especial", propone una tercera opción: ante el ser o no ser, responder yo paso. Y quedarse tan anchos e irse al bar a tomarse algo. Ante la elección de Dumblendore a Harry Potter en la cuarta entrega de sus aventuras, en que llega un momento en la vida en que hay que elegir entre lo que es correcto y lo que es fácil, decir con orgullo y la cabeza alta, mira mago, yo paso de follones y me voy para casa a jugar a la play que esta escuela es muy estresante y no teniendo pelos en los huevos cómo voy a salvar el mundo otra vez. Ante la eterna disyuntiva de ir de vacaciones a la playa o a la montaña, encongerse de hombres y decir, yo paso me quedo en casa.

 Yo paso es el libro para todos aquellos que no tienen pintas ni ganas de ser héroes estaban esperando así con indolencia y sin poner mucho interés. Por fin un ensayo donde se expone esa línea de pensamiento tan vieja como el ser humano y que ha acompañado a los grandes movimientos sociales: los indiferentes que prefirieron quedarse en el bar tomando un finito a tomar la Bastilla. A los que se les tendió una espada y la oportunidad de eternizarse defendiendo Constantinopla y dijeron, paso paso que me estreso. Para todos aquellos que pasan de puntillas por los grandes momentos históricos diciendo a mí no me mires. Un libro para los que nunca se presentan voluntarios. Un libro para todos aquellos que piensan que un gran poder no conlleva una gran responsabilidad, sino una carga pesada que hay que ignorar. Un manifiesto pata todos los que pudieron hacer historia y mejorar las cosas, pero prefirieron meterse un dedo en la nariz y decir yo paso.

La heroicidad está sobrevalorada. ¿Cuánto y cómo viven los héroes? Poco y mal. ¿De qué le sirvió a Aquiles ser un héroe? Para nada. Le levantan la novia, le matan al amigo, lo matan a él y luego le hacen una mierda de película. ¡Qué héroe! En cambio, los indiferentes, los que pasan de las responsabilidades, los que en su vocabulario están inscritas en letras de oro las frases "a mí no me mires", "no cuentes conmigo" y "pídeselo a otro" viven para siempre. ¿Qué no les hacen poemas épicos? ¿Y qué? Total, cuando el mundo pete Aquiles se quedará sin el suyo.

Y de las estrellas llegó mi gran amor highlander, Claudia del Moral, Minotauro, 2012

No hay género ni editorial que se resista a la cada vez más adorada Claudia del Moral, autora conocida como la Al Pacino de la novela de sentimientos o la Gertrude Stein de la novela romántica por su famoso aforismos Una rosa es una rosa a lo mejor es una rosa pero una petición de mano mientras se huya de la guardia del duque durante una peligrosa, pero excitante tormenta tanto en el exterior como en el corazón de los protagonistas es mucho mejor. Y ahora cuando parecía que Claudia del Moral ya había demostrado su valía en todos los géneros con todos los acentos posibles, irrumpe como un búfalo desbocado en las librerías y en nuestras vidas con una nueva serie de novelas románticas de ciencia ficción con highlanders de otros planetas que vienen a revolucionar los corazones, los esófagos y las entrepiernas de bellas y aguerridas muchachas terráqueas.

Norah es una joven estudiante de pompas fúnebres que sueña con alejarse un día de tanto formol y autopsias a pacientes narcolépsticos y montar su propia funeraria con el nombre "Muertos, pero sonrientes". Por las noches suele subir a la azotea del tanatorio donde hace las prácticas y suspira mirando las estrellas y pidiéndoles que un día le lleven el amor de su vida; ya tiene veintiún años y sigue soltera. Necesita ese amor que la rescate de esta vida de alcohol, vendas, chorros de sangre en la cara y palmadas en el trasero de unos muertos muy frescos. Poco podía pensar que un día alguien oiría su sorda plegaría gritada a la noche y que ese meteorito que se estrelló contra su casa y mató a su compañera de piso, cambiaría su vida.

LK89-Home es un highlander extraterrestre con una misión, proteger si es preciso con la vida de otros seres, la Piedra Vesicular, un misterioso mineral que es el epicentro de toda vida y antivida y que si se rompe, pues se fisura el universo y todo se va a hacer popó. Es duro, está decidido y muy bueno. Demasiadas mujeres, híbridas y formas de energía le han roto sus siete corazones y tiene el vientre más plano, duro y trabajado que una mina de piedra caliza supersexi. Su misión es proteger la Piedra Vesicular y salvar el universo del malvado, contrahecho y babeante Capitán Taza de Barro y así volver a su hogar donde podrá seguir maldiciendo a las hembras de todo el universo mientras mantiene relaciones sexuales muy sexis sin compromiso con la primera tetera animada animatrónicamente que se cruce por su camino. Pero sus planes saltarán por los aires el día que salga de aquel humeante cráter y se encuentre mirando los pezones duros y desafiantes de Norah, luego la mire a los ojos, y luego otra vez a los pezones. ¿Encontrará LK89-Home el amor verdadero en la forma de un arrogante pezón aterido por el frío?

Con esta novela Claudia del Moral supera todas las expectativas. Una historia dura, elegante, científica, sexi hasta decir basta que me tengo que cambiar las bragas, llena de música tradicional escocesa, peleas, la Atlántida y el amor entre una joven terráquea y un highlander extraterrestre que hará que las estrellas no solo titilen porque llevan millones de años muertas, sino por un profundo y denso deseo, como si fueran velas aromáticas que inundan de pasión y sentimientos sexis de la muerte una alcoba del amor.

Nora sintió como si una supernova le estallará en el pecho y que su fuerza gravitacional se contrajera y polarizara dejando sus bragas en los tobillos. LK98-Home la rodeó con sus fuertes y muy curtidos brazos tras horas y horas de ejercicios espaciales y bidimensionales y la atrajo hacia sí. La besó como si fuera la primera vez, y lo era. Y una explosión de genes, moléculas  varianzas y lenguas martilleó sus corazones, tobillos, narices y entrepiernas.
- LK89-Home, eres todo lo que soñaba en un extraterrestre.
- Soy mejor... - y para demostrarle sus palabras, Lk98-Home le explicó por qué le llamaban el ambidiestro y porque orejas, manos y ojos no era lo único que su raza tenía por parejas.

Nota a las editoriales: sigo esperando colaboración. Se me está acabando la paciencia. Como no reciba algo pronto, podéis empezar a despediros de vuestras mascotas.

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miércoles, 10 de octubre de 2012

"Aislados" de Megan Crewe

Aislados, Megan Crewe, Roca Editorial, 2012

Novela de la que no tenía noticia hasta que no hice el pedido de novedades. ¿Aislados? ¿Y qué es esto? Poca información daba el boletín, así que pensé que se trataba de una nueva distopía juvenil. Pedí unos pocos ejemplares y cuando llegó de cara en la estantería. Y como me encuentro sin lectura, pillo un ejemplar. Lo distópico me empieza a cansar, pero a lo mejor me llevo una sorpresa.

Y sí, me llevo una sorpresa  Primero, porque de distópico no tiene nada. Segundo, porque me gusta y me entretiene mucho pese a un pero bastante importante. Tercero, porque me anuncian una protagonista normal y me encuentro con... una protagonista normal. Porque consigue lo que La edad de los milagros no conseguía, que el relato cotidiano de personas normales se integre de forma casi perfecta con lo extraordinario del entorno. Porque que nadie se lleve a engaños, Aislados trata de personas normales viviendo vidas normales y tomando decisiones de forma normal. En esta novela no encontraremos ni malos malísimos, ni grandes escenas de acción, ni revelaciones extraordinarias en el último momento, ni talentos ocultos, ni amor a primera vista acompañado de palpitaciones y sudoraciones varias. En Aislados todo es muy normal y esta normalidad es la que hace que sea una novela a tener muy en cuenta.

¿De qué va? Un extraño virus asola una pequeña isla provocando un estado de paranoia y cuarentena. Una familia normal enfrentada a una situación excepcional. La búsqueda de una cura. El primer amor. La muerte de seres queridos. Impotencia ante un enemigo invisible y un doloroso camino hacia la madurez. Y hasta aquí puedo leer.

Y vamos a desarrollar los motivos por los que Aislados me ha gustado.

1. Como he dicho antes, la normalidad. Kaelyn, por ejemplo, se presenta como una muchacha tímida con serios problemas de relación. ¿Y cómo se comporta? Como una muchacha tímida con serios problemas de relación. No es una de esas protagonistas que dicen una cosa y actúan de forma completamente distinta. Es un personaje coherente consigo misma y honesto con el lector. No es una heroína y habrá momentos en los que no sabe actuar, se comporta con cobardía, es injusta y comete errores. Y aprende de esos errores y actúa en consecuencia. Madura y en el proceso de madurez no deja de ser una persona tímida para pasar a ser Ripley, sigue con sus cosas, pero más consciente de ella misma y de armas para superar los bloqueos.

2. Una situación de paranoia muy bien conseguida. La propagación tranquila y sin pausa del virus. El ir creando la tensión poco a poco. Primeros caso, cuarentena, muerte. Es creíble y angustioso. Realista. Hay un proceso de documentación y asimilación del peligro de un virus, pero no se come la historia y los momentos de explicación científica están bien integrados en la narración. En situaciones de emergencia sale lo peor del ser humano. Y también lo mejor.

3. Buenos personajes. Búsqueda de aristas y matices. Tessa es un ejemplo perfecto de personaje difícil, complejo y matizado. Su entereza, realismo y frialdad. Atención al detalle del invernadero. Padres ausentes con motivos. Secundarios individualizados.

4. Una historia de amor normal. Y enfatizo lo de normal porque no hay palpitaciones ni obsesiones ni vomitos ni amor a primera vista ni me preocupa mi hermano, hala qué guapo, ¿yo tenía un hermano? Chica conoce chico y hablan, ríen, coquetean, se conocen, etc. Y el amor es importante, pero hay otras cosas importantes. No es un amor que se erige centro motor de la novela, es un elemento más con el que jugar y definir a los personajes.

5. Un estilo agradable, fluido y rico que produce una lectura rápida. Un buen uso de la primera persona como punto de vista. Quizá se pueda criticar que pase por alto algunas escenas o momentos o se quede en la superficie de según qué (la investigación, qué pasa en el hospital, etc.), pero se comprende por utilizar el punto de vista de una adolescente normal que no está en todas partes y no puede estar en todas partes.

6. Un tono duro y pesimista. No escatima momentos de dureza, pero sin caer en el tremendismo. La muerte presentada en todo su dolor y miseria. Y algún pequeño apunte a la esperanza.

Entonces, ¿cuál es ese pero que consideras tan importante? A lo mejor es ser demasiado exigente, pero unas páginas de más a la novela no le habría venido nada mal. El final es demasiado abrupto. Un buen ritmo, una buena exposición de los hechos y de repente, PAM, se acaba la novela. El lector no tiene tiempo de asimilar la historia, de ubicar dónde y cómo están los personajes. La autora lleva la novela a un punto de gran profundidad emocional y de repente cambia de tercio y lo acaba todo demasiado rápido. Para mí, este punto hizo que rebajara mi entusiasmo con la novela y me dejara algo frío... se acaba demasiado pronto.

Y otro punto que no me acaba de convencer es que sea el primer capítulo de una trilogía... ahora todo es trilogiable (toma palabro) y aunque siento curiosidad por ver donde la autora conduce la historia, también añoro las historias que empiezan y acaban en un libro.

Sea como sea, una buena novela repleta de personajes normales y creíbles en una situación excepcional. Una historia pesimista, aunque mantiene la esperanza en el horizonte.


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