sábado, 31 de marzo de 2012

"Príncipe del mal" de Mark Lawrence

Príncipe del mal, Mark Lawrence, Minotauro, 2012

Gran apuesta de Minotauro para esta temporada pre Sant Jordi. Y razones suficientes hay para tenerla en cuenta. Fantasía adulta, sucia, violenta y desagradable.

Honorio Jorg Ancrath. A los nueve años vio como asesinaban a su madre y a su hermano. Y juró vengarse. A los trece era el líder de una banda de sanguinarios maleantes. A los quince será rey...

Mark Lawrence viene a unirse en su primera novela a otros ilustres autores (Brandon Sanderson, Joe Abercrombie, Steve Erikson, George R.R. Martin, etc.) en su búsqueda de una reformulación y nuevos caminos dentro de la fantasía épica. Su opción es la creación de un mundo fantástico con raíces en el nuestro (lo que da a la novela un inquietante aire de extraño relato futurista) y dar voz a un héroe amoral, violento, repulsivo y preadolescente.

El principal handicap al que se enfrenta la novela es esa arriesgada decisión del autor de construir todo el armazón literario en torno a un personaje protagonista tan joven. Puede romper la verosimilitud ya que asistimos a algunos actos, decisiones y pensamientos que cuesta imaginarlos en boca y cerebro de un chaval de nueve años (en algunas partes de la novela) y de catorce. Pero superada la sorpresa, funciona. Y muy bien. Me lo creí. Y me lo creí porque Mark Lawrence construye un gran personaje principal. Narrada la historia en primera persona, desde sus primeras frases nos metemos en el cerebro de Jorg y avanzamos en la historia por medio de sus ojos. Una mirada amoral, dura, cruel, llena de un humor negro y ácido que se desparrama por el mundo. Un estilo duro, seco y directo que no escatima la descripción escabrosa ni sus pinceladas gores. Jorg es un personaje duro, desagradable y abyecto. Complicado y complejo. Es capaz de lo más horrible (se incluyen muchos asesinatos a sangre fría, robos, violaciones, matanzas, etc), pero destila un extraño carisma con el que el lector acaba simpatizando. Quizá sea por que es un cabrón en un mundo de cabrones. Y el hecho de que sea tan joven abunda en el ambiente malsano e inquietante que se desprende en cada una de las páginas.

El resto de personajes compite por ser el más desagradable. Lo dicho, es fantasía dura, cruda y violenta. No hay caballeros ni romances. No hay nada que haga emerger a los personajes del fango en el que andan metidos. Y al que es un poco noble, ya sabes que le quedan al pobre dos telediarios. No hay personaje imprescindible.

Pero entendámonos, Príncipe del mal no es una colección de escenas de acción llenas de sangre y vísceras protagonizadas por un puñado de desechos humanos amorales. Vamos, no es solo esto (que también). Existe toda trama de conspiraciones por el poder que va más allá de un trono. Unas relaciones políticas y personales que impulsan a los personajes a tomar duras decisiones. E incluso hay un atisbo de posible romance, pero de una forma desganada y sucia. Y magia, claro... pero menos de lo que pueda parecer... no muy original, pero muy agradecida, la verdad. Ladrones, caballeros, fantasmas, mutantes, un viaje... y sorpresas... Y siempre una sensación de misterio, de que hay algo que se escapa... porque en su parte final el lector atento reconocerá objetos y lugares que para los protagonistas son misteriosos... y no encontrará explicación.  Esto provocará unas sensaciones de desamparo y misterio muy acorde con la historia que nos explica Mark Lawrence. De igual modo que las sorprendentes referencias a Jesús, Platón, Sun Tzu, etc. ahondan en ese ambiente de misterio.

Príncipe del mal ha sido una muy agradable sorpresa. Una novela sucia e inquietante. Malsana. Con un gran personaje central y una cohorte de desechos humanos a los que seguir en próximas aventuras. Un estilo seco y duro y una estructura, que si bien no es muy original, sí está presentada de forma muy inteligente. Una historia de venganza que es algo más, unas intrigas que esconden muchos secretos y un mundo que recuerda demasiado a otro. Y, sobre todo, una mirada que busca nuevos caminos a un género que durante mucho tiempo parecía condenado a argumentos de eterna búsqueda.

Estupenda novela. Y, además, al grano. Trescientas páginas. Ni falta ni sobra.

Y un pequeño tirón de orejas a Minotauro. ¿Por qué el cambio de título? El original, Príncipe de las espinas es adecuado, bonito y sugerente. Ese "mal" acota y difumina el alcance real del título original. Jorg, por muy cabrón hijo de puta que sea, es algo más que un simple malo... Y segundo, ¿por qué se adultiza al protagonista en la imagen de portada? Jorg tiene catorce años... da una imagen equivocada...

Portada original.

Otras opiniones del mismo libro

miércoles, 28 de marzo de 2012

"La fuga de Logan" de George Clayton Johnson y William F. Nolan

La fuga de Logan, George Clayton Johnson y William F. Nolan, ed. Hidra, 2012

21 es la edad máxima. A quien no quiera ir voluntariamente a dormir, los Vigilantes se encargarán de perseguirlos y hacerlos desaparecer. Logan 3, Vigilante, ve como la flor que lleva en la mano está a punto de pasar de rojo a negro. Le queda menos de un día... y a oído hablar de Santuario.

Quien espere de La fuga de Logan una distopía juvenil al uso actual, se llevará un chasco. Escrita originariamente en1967, La fuga de Logan es una novela escrita y pensada para el público adulto, con regusto pop (incluida escena de ambientación psicodélica), muy deudora de las historias de ciencia ficción pulp (una vez más, con Universo de locos a la cabeza), de la narrativa de aventuras clásica e hija de su época: los primeros ordenadores, las primeras preocupaciones por los índices de natalidad, una juventud contestaría consciente de su poder, el movimiento hippie , Vietnam... Es un pequeño clásico para los aficionados al género de ciencia ficción y un pequeño hito dentro de la corriente distópica (aunque a años luz de obras maestras como 1984 o Farenheit 451) que despierta innegables simpatías. Y más cuando es punto de origen de una conocida película que hizo las delicias de mi infancia.

La estructura de la novela es sencilla. Logan cumple los veintiuno y tiene que huir hacia ese lugar desconocido y mítico que es Santuario. A partir de ese momento, una serie de episodios donde se irá encontrando con personajes (los niños, los proscritos, el escultor, etc.) que le ayudarán o entorpecerán en su huida. La estructura es espisódica. Casi un encuentro en cada capítulo lo que es un arma de doble filo: por un lado da a la lectura una gran sensación de rapidez y viveza, de acción continua. Por otro, da una sensación de estructura algo dejada y de desequilibrio. En mi opinión es el principal problema de la novela... una falta de equilibro... unos capítulos conseguidos, seguidos de otros que hacen resoplar.

Pero...

...pero... y esto hay que dejarlo claro, más allá de sus evidentes fallos de estructura o de unos personajes unidimensionales (sobre todo los personajes femeninos... son de ese tipo que  cuando el héroe pelea, se colocan en un rincón y esperan) o que en mi opinión el tiempo no ha sido del todo benevolente con la novela (estructura, planteamiento, argumento y personajes... todo resulta plano y superado), La fuga de Logan es entretenimiento y evasión.

No hay que buscar grandes lecturas. Novela de tapas baratas que se devora en una tarde. Acción, robots, tiros, giros argumentales inesperados, chicas ligeras de ropa, algo de sexo y páginas y páginas de narración rápida, directa, poco descriptiva y al grano. Las pocas horas que necesité para devorarla las pasé encantado con una novela de aire pop que recuerda aquellas historias de ciencia ficción que tanto me gustan. Porque me gustan las fabulas distópicas pesimistas, los robots grandilocuentes, los giros narrativos imposibles y las muchachas que corretean ligeras de ropa. Porque adoro una forma de entender la ciencia ficción muy concreta y porque mientras leía y leía no podía dejar de recordar a Jenny Agutter, la actriz protagonista de la película de 1976 de la que me enamoré perdidamente.


Vamos, que la novela pese a todos sus "peros" me gustó. Pero me gustó por conectar a un nivel emocional con una forma de ver la ciencia ficción, la evasión y la diversión. Porque disfruto como un loco con estos relatos como disfruto con una película de monstruos o una mala novela de detectives donde él es muy duro y ellas son muy malas.

¿Recomiendo la novela? Sí, aunque avisando de lo que el lector se va a encontrar. Es una novela de ciencia ficción adulta de hace cuarenta y cinco años. Para los muy aficionados al género y para los descubridores de pequeñas joyas de culto. Para los buscadores de literatura juvenil... mejor en otro lado.


domingo, 25 de marzo de 2012

"Os gustará esto (como a todos)" de Ruth White

Os gustará esto (como a todos), Ruth White, Editorial Hidra, 2012

Primer título de la nueva colección Tritón que nos presenta los amigos de la editorial Hidra. Características de la colección:
- A partir de 12 años.
- Historias independientes y autoconclusivas donde caben todos los géneros que podamos imaginar.
Aplausos, aplausos y aplausos.

Y como primer título, Os gustará esto (como a todos), título que desconocía y que devoré el domingo pasado tras una reparadora siesta. La lectura de Os gustará esto fue el reencuentro con una forma de narrar que pocas veces se encuentra en la literatura juvenil actual. Hay un punto de inocencia, de encanto, de sana tradición americana... desde las emocionantes descripciones de paisajes deudora de Laura Ingalls o Patricia MacLachlan (ambas autoras se pueden encontrar en el catálogo de Noguer) hasta el espíritu de los cuentos de ese mago que es Ray Bradbury. El gusano dentro de la manzana. El fantástico en lo cotidiano. Y, claro, sin olvidar las maravillosas historias de La dimensión desconocida.

Cuesta explicar de qué va esta historia sin destripar alguna de sus sorpresa. Digamos que los Blue (abuelo, mamá, hermano y hermana) tienen que huir en mitad de la noche de sus vecinos (a los que imagino llevando antorchas). En su huida llegan a Fashion City, un lugar bonito, seguro y feliz lleno de personas amables que cuidan las unas de las otras. Pero, claro, no todo es como a primera vista parece y los Blue verán que en su nuevo mundo, entre otras cosas, es muy peligroso ser "groseramente único" y que este mundo oculta muchas mentiras.

Para disfrutar de esta novela en todo lo que se merece debemos tener en mente que uno, es una novela para jóvenes lectores y dos, la tradición en la que se inscribe. No estamos ante una novela distópica (pese a sus tintes) o de ciencia ficción... es una novela de fantasía. Pero entendida en la tradición que apuntaba más arriba, la de L. Frank Baum, Ray Bradbury, los guiones de Richard Matheson para La dimensión desconocida, los cómics de terror y ciencia ficción de los años cincuenta, la serie B cinematográfica, el imaginario de Roadl Dalh, etc. Lo maravilloso, la fantasía de la cotidianidad y un espíritu pulp en las cuestiones científicas que la hace hija directa del desparpajo de esa obra maestra que es Universo de locos (por cierto, publicada por Gigamesh).

A mí todo esa tradición y estos universos me encantan y leer Os gustará esto (como a todos) ha sido como reencontrarme con viejos y conocidos amigos. Es una novela sencilla y divertida sobre una familia que sólo quiere vivir en paz y encontrar un hogar donde ser felices. Las intrigas y los peligros son cotidianos. No encontraremos a héroes afiliándose a una resistencia, grandes batallas o heroínas en el último segundo. Ni grandes amores más allá del coqueteo inocente de una niña de doce años. Familia, amistad, dolor, perdida, mentiras... Una historia y una trama sencilla, pero con sus buenas sorpresas.

La novela tiene un estilo tranquilo, sencillo y diáfano. Personajes funcionales y agradables. Cuidado con los secundarios. Personas normales que solo quieren una vida tranquila. No son héroes y no se comportarán como tales. Los niños son niños con sus errores y prejuicios. Y su mirada limpia. La huida es una opción. La novela respira cierta inocencia en la forma de plantear la historia que recuerda a cuentos de otro tiempo. No se entretiene en una explicación detallada del nuevo mundo, sino que prefiere la sutileza y la información justa dejando al lector el trabajo de configurar el resto. Las noticias de la guerra, el sistema de gobierno... Quizá le achacaría algo de falta de desarrollo en algún punto del trasfondo, pero eso es pensado ahora. Cuando leía me limitaba a disfrutar.

Os gustará esto (como a todos) es una buena novela de aventuras con tintes distópicos para jóvenes lectores (dicen que a partir de 12, pero un buen lector de 10 ya puede meterse en esto). Quien busque algo más adulto o imagine que esto es distopía pura se llevará un chasco. Quien busque romance o grandes dosis de acción, también. Es una novela sencilla que parece sacada de otro tiempo.

jueves, 22 de marzo de 2012

"Quantic love" de Sonia Fernández-Vidal

Quantic love, Sonia Fernández-Vidal, La Galera, 2011

Sonia Fernández Vidal sorprendió con el considerable éxito de su primer libro, La puerta de los tres cerrojos, un más que correcto libro de divulgación científica disfrazado de novela de aventuras. Lo leí, me gustó y olvidé punto por punto todo lo que en él me explicaron. No por culpa del libro, sino por que la ciencia y yo no nos llevamos bien y, con sinceridad, la física cuántica me importa más bien poco.

Meses después me llega este Quantic love. Lo leo con atención porque me interesaba este primera incursión de Sonia Fernández Vidal en la ficción pura ya que en su primer libro advertía buen gusto narrador. Y sí, ese pulso narrador está, pero al servicio de una historia y de unos personajes que no se lo merecen. Quantic love no me ha gustado. Y en un momento me ha irritado. Pero vayamos por partes.

Laila trabajará durante un verano en el CERN, algo así como Shangri-la para los físicos. Llega, trabaja, coquetea, se enamora, se siente poca cosa, tiene un complejo de inferioridad con su compañera de habitación (que es más guapa, más divertida, más inteligente, con las tetas más bonitas y mucho más interesante como personaje que la protagonista), la peinan para que le digan que es guapa, llora mucho, hace amigos, habla de física y vive un verano que cambiará su vida. Poco más. La historia no tiene mucho más. Es convencional y conocida. Una historia reducida al triángulo y al me quiere, no me quiere. Nada nuevo a la vista.

Esto no tiene que ser necesariamente malo sino fuera porque la forma en que se presenta esta historia es de sobras conocidas. En la novela no aparece ningún elemento nuevo o destacable. La historia sigue las mismas pautas de siempre con unos personajes de sobras vistos y leídos. Una chica sosa e insegura, dos buenos mozos, uno callado y tímido, el otro, con ese punto canalla que las vuelve loca. Al descansar toda la trama en este triángulo, la novela pierde interés.

Y más si en los hombres sobre los que descansa son unos personajes tan poco interesantes. Alessio, el fotografo italiano, una acumulación de tópicos que marea. Brian, un empollón que oculta unos buenos abdominales tras sus gafas y sus libros. Y Laila, florecilla del campo, poquita cosa, todo les gana, todos son mejores que ella, no merece nada y con un continuo discurso victimista que acaba cansando. ¿Por qué estos personajes femeninos? ¿Por qué este empeño en crear personajes protagonistas con egos tan pequeños y frágiles, con tan poca personalidad, autoestima y fuerza? Y más cuando estos personajes siempre son los más populares, los más guapos con un poco de rimel y los que tienen a los más buenorros chocando cornamentas por ella. ¿Por qué no un personaje femenino divertido, fuerte, alocado, malhablado, seguro e inteligente? ¿Por qué hay uno de estos por cada diez de los otros? En esta novela tenemos a Angie, la amiga. Como personaje, mucho más interesante.

Y el momento de la irritación... capítulo 26. Página 187. La prota se pilla un buen pedo por sus aburridas cuitas amorosas. Se está enrollando con Alessio (con el que sale en esos momentos) y entre besos y besos se da cuenta de que él quiere algo más que un rollo. Y cito.

"Sabía de sobras lo que allí me esperaba, pero ahora sí que estaba dispuesta a llegar hasta el final. Se lo debía por toda la paciencia que había tenido conmigo. Solo él me había cuidado desde el principio, había estado..."

No podía creerme lo que estaba leyendo. ¡Cómo que "se lo debías"! ¿Qué quiere decir esto? ¿Identificación del sexo con deber, con gratitud, con premio? Ha sido bueno, se merece que haga sus cositas encima de mí a pesar de que yo esté triste, sola, borracha y sin ganas. Desde este momento, el personaje y la novela cayeron en picado.

Poca historia y poca entidad de los personajes. Poca chicha para tantas páginas. Poca historia desaprovechando un marco muy interesante. Y ese intento de intriga conspirativa que se queda en nada... en  un apunte de lo que podría haber sido la novela. Quizá menos trío y más intriga... ¿Llevarla a terrenos del thriller? ¿Apuntes de ciencia ficción?

Vamos, ¿qué no salvas nada, no? Sí, salvo la buena configuración de algunos personajes secundarios, alguna anécdota sobre física graciosa (pero no importante para la historia... porque cambiando físicos por cocineros o sesadores de pollos, la historia no se vería afectada) y la intuición de que Sonia Fernández-Vidal tiene pulso narrativo y puede hacer grandes cosas. Al igual que Laura S.B., espero que Sonia Fernández-Vidal decida coger su gracia narrando por los cuernos y dedicarla a una historia con mayor vuelo.

Por cierto, ¿qué tenía de malo Amor cuántico o Amor quàntic (según sea la lengua de lectura)?

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domingo, 18 de marzo de 2012

"Despierta. Across the universe" de Beth Revis

Despierta. Across the universe, Beth Revis, SM, 2012

Por motivos personales he tenido abandonado este blog sin cargo de conciencia. Abandonado el blog, que no las lecturas, que autobús para arriba, autobús para abajo me han dado horas de fugarme con un libro. Y entre esas lecturas de autobús, este Despierta que con tanta ilusión nos presenta SM. Leída en unas pocas horas entre viajes y descanso me provoca un pequeño conflicto a la hora de reseñarla; no sé muy bien qué decir de una novela que me ha dejado tan indiferente y que a los pocos días de concluirla ya está medio olvidada.

Una novela sobre viajes por el espacio, crionizaciones, una conspiración, algunos asesinatos y unos adolescentes que se miran, muchos secretos y mucho ir a la fuente a buscar agua. Amy se despierta diferente en un mundo de iguales y luchará para mantener esa diferencia. Y Elder, futuro líder de la nave, empezará a cuestionarse todo su mundo.

La novela es entretenida y sencilla. Demasiado sencilla. Se presenta como una novela de ciencia ficción, pero no profundiza en todo ese mundo que es la nave. Presenta de forma somera, algo superficial, y a otra cosa. Los aspectos científicos y éticos quedan en segundo plano y la forma en que los presenta en algún momento roza lo inverosímil (lo de la época reproductiva roza lo ridículo y me recordó a esas malas excusas de las películas eróticas para desnudar al reparto). Esto en una novela de ciencia ficción es muy peligroso.

La novela renuncia a esto en favor de una trama de conspiraciones, secretos y caza de un asesino conocida, previsible y convencional. No existe la sorpresa ni la emoción. Desde las primeras páginas el lector avispado sabe que el asesino es el Coronel Mostaza en el garaje con el candelabro. ¿Esto necesariamente es malo? No, pero en esta novela lo es cuando se juega con el final sorpresa.

Un final al que le falta garra y emoción. Y discursos... ¿por qué esa tendencia de crear villanos que al final se rebelan como simples histriones? Hay precipitación, dosificiación irregular de la información, historias apuntadas que quedan en nada... Y un romance que no me creo. Sinceramente, en las circunstancias en las que se encuentra Amy me cuesta creer que al par de días esté poniendo ojitos a Elder (por mucho que este recuerdo a otro y se sienta sola). Agradezco mucho que la autora no vertebre la novela en el romance y el te quiero, pero ahora no. Lo dicho antes, la novela se sustenta más en el misterio que en el amorio. Sin embargo, cuando empiezan las páginas de cariños... lo siento, no me lo creo. Suena a forzado, a metido con calzador... la novela es juvenil ergo debe tener romance, aunque vaya en contra de la verosimilitud de la historia.

Como me cuesta creerme a algunos personajes secundarios, las relaciones que se establecen y el secreto final de la intriga.

Rescato de la novela cierto sentido del humor, cierta crudeza en las escenas, algunos aspectos del personaje de Amy (cabezonería, independencia...) y la idea tan desaprovechada de una nave que es una ciudad, que es un mundo.


Ah, y que no me aburrió en demasía.

Poco más puedo decir.

Otras opiniones del mismo libro
Fly like a Butterfly
Fantasy Book Critic
La ventana de los libros (opinión añadida después gracias al consejo del amigo Javier)

lunes, 5 de marzo de 2012

"Hija de humo y hueso" de Laini Taylor

Hija de humo y hueso, Laini Taylor, Alfaguara, 2012

Y llegó anunciada por las sabias palabras de Cristina. Aquí tenemos la que será una de las mejores novelas juveniles del año.

Hija de humo y hueso viene a demostrar eso tan conocido, pero a la vez tan olvidado, de que lo que importa en literatura no es el qué, sino el cómo. Porque los qué con los que está construida esta historia incluyen:

Amores a primera vista, huérfanas con un gran misterio en su pasado,
amigas más tetonas, divertidas y escandalosas, un montón de secretos que ponen patas arriba un mundo, el chico más guapo del mundo, mundos opuestos que se atraen y muchos otros "qué" que a los que hemos leído un mínimo de literatura juvenil ya hemos visto, pero...

... pero, ¿por qué en Hija de humo y hueso todo estos qué suenan a nuevos, a diferentes, a originales? Por el cómo. Porque Laini Taylor, al igual que la gran Holly Black y Richelle Mead, es consciente que una historia se sustenta en un poderoso armazón técnico y en la búsqueda de nuevos senderos a caminos ya transitados. Laini Taylor reinventa el universo de los ángeles y los demonios; un universo nuevo con un pie en la tradición (quien conoce algo de cuentos infantiles ya sabe del poder de los dientes), otro en las figuras de gran guiñol, en los monstruos de inspiración medieval (esos híbridos que parecen emerger de las pesadillas de El bosco) o los bestiarios renacentistas, y el otro en la nueva tradición de literatura juvenil.

Lo que importa en esta novela no es tanto el argumento (sugerente y que funciona muy bien) como la forma en que está presentado este argumento; una prosa de aire poético y soñador, capítulos que enlazan de forma natural unos con otros, puntos de vista diferentes presentados con naturalidad, una estructura, no compleja, pero sí que se aleja de la tan manida y aburrida linealidad de los productos que nos suelen llegar. Esta historia está explicada en diferentes planos temporales e hiendo de un lugar a otro. Ni es confusa, ni es liada. Todo fluye con naturalidad.

Y su mundo es rico y variado. Fascinantes, las quimeras.Repito, con elementos de la tradición, un nuevo universo literario que refresca las estanterías de las librerías y de casa. Incluso en sus primeras páginas se permite la maldad de parodiar alguno de los elementos de la novela paranormal de estirpe vampírica.

Los personajes, conocidos, pero que funcionan en cómo están presentados. Karou es una de esas heroínas alejada de plañideras, de florecillas del campo, metepatas orgullosas y princesitas en apuros. Normal en su excepcionalidad. Fuerte, pero capaz de mostrar su debilidades. Akiva, el chico, el ángel, el perfecto, pero que viene de otro mundo. Con secretos y muchos errores a sus espaldas. Secundarios funcionales, pero bien configurados (desde la amiga Zuzana hasta el fugaz modelo anciano con una boa de plumas). Y las quimeras. Fascinantes y atrayentes en sus silencios y miradas. Brimstone e Issa, especialmente. Los ángeles rivales. Y ese ángel caído que proporciona la sabiduría...

Laini Taylor tiene la gran virtud de conducir su historia en niveles de ambigüedad. Que nadie espere buenos muy buenos, malos terribles. Toda la novela se mueve en el terreno de los mil matices del gris (¡toma publicidad de mi otro blog) esquivando con gracia los peligros del maniqueísmo. Todo lo que se hace tiene sus razones (acertadas o no). Y eso incluye a los protagonistas.

¿Algún pero? Uno. Alguna página de más en su tramo final (al baile no le hubiera ido mal algo menos), pero entiendo que uno se puede emocionar describiendo tal riqueza de colores, olores, sonidos y criaturas.

Una muy buena novela que da mucho más de lo que parece a primera vista. Para amantes de lo juvenil y amantes de la fantasía en general. Una sorpresa, un hallazgo y una de las recomendaciones para este Sant Jordi.

- Oye, Jorge.
- ¿Qué?
- Una cosita... que no has explicado del argumento.
- Lo sé... es que me da palo...
- Es un buen motivo.

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